viernes, 21 de diciembre de 2012

"Mi vida sin tí"


Esta tarde en el Corte Inglés, sin megafonía pero con mucho calor humano, asumí una experiencia que era nueva para mí: presentar un libro. El título: “Mi vida sin ti”, la autora: María Elena Cruz Buznego. Un libro diferente en el que la autora comparte con el lector sus sentimientos.

Basado en un hecho real tan desgarrador como es la pérdida de un hijo, el libro nos descubre las dos facetas de Elena: la de madre y la de escritora, pero,  sobre todo, se convierte en  un gran homenaje a Humberto (Humber o Bertín)  Duarte Cruz al que aprendemos a conocer un poco más a través de la prosa intimista de su madre.

Este joven murió, hace poco más de un año. Tenía 16 años y fue atropellado por un turismo cuando cruzaba a pie la avenida del Príncipe de Asturias en Gijón para llegar a su instituto.

“Mi vida sin ti” es un libro, como podéis  imaginar, que emociona y conmueve. Estructuralmente yo lo dividiría en dos partes. La primera basada en los interrogantes, en los porqués a los que una madre, un padre  y una gran hermana probablemente nunca encuentren respuesta.

La segunda está magistralmente descrita con el  título del libro “Mi vida sin ti” y en ella Elena va compartiendo con el lector sus reflexiones y sentimientos al tener que afrontar, día a día, la ausencia física de un ser tan querido.

Este libro, además de rezumar cariño y amor, nos muestra que es necesario aprender a seguir viviendo, aunque el dolor nunca desaparezca.  La autora lo explica estupendamente cuando escribe: “la gente te dice que el tiempo lo cura, que te hace encontrar una paz, y yo lo dudo, solo tengo que encontrar otra manera de vivir en el mundo sin él”.

Para mí fue una experiencia nueva en la que me sentí muy cómoda porque si algo me motiva, me estimula y dio siempre sentido a mi vida son los sentimientos sinceros y positivos. Y allí los había en abundancia, tanto por parte de la autora del libro como por los familiares y amigos que la arropaban.

Finalicé mi presentación rescatando una secuencia del libro, la del tanatorio, y la frase concreta que Elena Cruz Buznego repetía esos días. “Nadie muere mientras es recordado”. Sinceramente estoy convencida de que  Humberto Duarte Cruz, gracias a su entrañable manera de ser, al cariño que dejó entre familiares y amigos y a los libros de su madre, estará siempre presente en muchos corazones.

Desde aquí gracias a toda la familia por haberme dejado compartir con ellos unos momentos tan especiales.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

LA CASA DE BERNARDA ALBA


28 de noviembre de 2012. Un salón de actos, el del Centro Integral Municipal del Llano, a rebosar. En el escenario  nueve mujeres. En el exterior  lluvia, mucha oscuridad y la insinuante silueta de una luna llena que acabará alcanzando su total esplendor a medida que avanza la noche.

Tras largas e intensas horas de ensayo, había llegado la hora de poner en escena “La Casa de Bernarda Alba”. Y allí estaban las mujeres del taller de teatro de la Vocalía del Llano con su directora Carmen Duarte a la cabeza.

Tras vencer los nervios propios de quien sabe que se enfrenta a un gran reto y una gran responsabilidad, todas ellas pueden sentirse orgullosas porque, sinceramente, creo que hasta el propio Federico García Lorca se hubiera sorprendido de la profesionalidad que desplegaron en el escenario.

Obtuvieron aplausos, felicitaciones y su éxito se convirtió en nuestro éxito, el de todas las mujeres. Afirmo esto porque esta obra de teatro, que tiene como tema central la represión de la mujer, formaba parte de los actos organizados por la Vocalía de la Mujer del Llano con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género.

 “La Casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca refleja la sociedad patriarcal de la época, en la que los convencionalismos sociales cercenaban la libertad de las mujeres y las convertía en víctimas del sistema. La rebeldía contra ese método de vida lacerante está genuinamente representada en el personaje de Adela, pero también en el de la abuela. Con su aparente locura, la abuela verbaliza lo que realmente se esconde tras el silencio de las hijas de Bernarda y Adela da un paso más al transgredir las normas imperantes y romper con las apariencias.

Lorca escribió esta obra en 1936. Gracias a la lucha de las mujeres nuestra sociedad ha ido cambiando, pero hay estereotipos que aún no han sido totalmente desterrados. Decía Marían Moreno en las jornadas “Todo nos importa. Todo nos atañe” que  el sexismo es una enfermedad de transmisión social que es necesario seguir detectando y denunciando. Yo abundaría más: se trata de un virus para el que, desgraciadamente, aún no hemos encontrado la vacuna precisa.

Hoy muy pocas mujeres se suicidan como Adela, pero son asesinadas impunemente por hombres que siguen entendiendo la relación de pareja como  una subyugación en la que el hombre puede avasallar los derechos y las libertades de las mujeres. Exceptuando este año 2012, que aún no ha concluido, desde el 2003 las víctimas mortales por violencia de género no ha bajado de 50 al año.

El comportamiento del hombre y la de la sociedad en su conjunto no cambia al ritmo que un problema de estas características requiere. La propuesta de declarar un día Internacional contra la Violencia de Género surgió en 1981, en el primer encuentro feminista para América Latina y el Caribe, que se celebró en Bogotá. Pese a la intensidad de la reivindicación, pese a los datos objetivos existentes, la ONU tardó 18 años en reconocer oficialmente esta jornada reivindicativa en la que unimos nuestras voces para que acabe desapareciendo la violencia contra las mujeres.

La presión y el trabajo constante de las mujeres ha permitido que en muchos países, incluido el nuestro, nos hayamos dotados de leyes e instrumentos para luchar contra esta lacra social y  ayudar a las mujeres que son víctimas de violencia de género a encontrar una nueva vida lejos de su maltratador.

Pero ha llegado la crisis “económica”, esa de la que es fácil hablar y que sirve de argumento perfecto para esconder otra crisis, la de los valores. Los recortes presupuestarios y las tan controvertidas tasas judiciales amenazan la lucha contra la violencia de género, un tema que está dejando poco a poco de ser prioridad en la agenda política de España.

Mi reflexión comenzó con la  “Casa de Bernarda Alba” y con las excelentes mujeres que forman parte del taller de teatro de la Vocalía de la Mujer de El Llano.  Y como ha sido ese ambiente y esas MUJERES con mayúsculas las que han devuelto un poco de destreza a mis dedos, un poco de sustancia gris a mi cansado cerebro y un poco de ilusión a mi desconcertado espíritu, mi corazón me pide que cierre  esta prosa volviendo al origen de la misma.

Poco antes de morir en 1936,  Federico García Lorca,  definía la concepción que él tenía del teatro de la siguiente forma: “Tengo un concepto del teatro en cierta forma personal y resistente. El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vea los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida y al día con una fuerza tal, que muestren sus traiciones, que se aprecien sus olores y que salga a los labios toda la valentía de sus palabras llenas de amor o de ascos.”  

Lorca no conocía a Carmen Duarte y las chicas del taller de teatro de la Vocalía del Llano, pero tal parece que ya las intuía y se hubiera sentido muy orgulloso de ver como lograron conectar con el concepto que él tenía del teatro.

 ¡Enhorabuena! Fue una excelente puesta en escena, cargada fuerza, que logró cautivar la atención del público asistente.



viernes, 5 de octubre de 2012

PARA DANIEL, SU MAMÁ Y SU PAPÁ...


Esta semana recibí una  excelente noticia. En la ciudad de San Francisco, la ciudad más poblada de estado de California en Estados Unidos, nacía un niño de madre cántabra y padre asturiano. El bebé se llama Daniel y es hijo de Loreto Setién  y Alex Reimondez. Él aún no lo sabe, pero tiene la suerte de contar con unos progenitores muy, pero que muy especiales…

 Tanto ella como él  se han granjeado la simpatía, el respeto y el cariño de mucha gente en Asturias. Gente que les echamos de menos y que,  al igual que yo, les gustaría estar más cerca para compartir con ellos este feliz acontecimiento de sus vidas.

He de reconocer Daniel que la ausencia de tus padres me llena de cierta nostalgia totalmente compatible con la alegría que siento al intentar imaginar cómo eres. Dejo volar mi imaginación y sospecho que tras la fragilidad de tus huesecitos de recién nacido se esconde la fuerza de un bebé con mucha personalidad que, al igual que el personaje creado por Hank Ketcham, crecerá siendo travieso e imaginativo.

Estoy  segura de que serás un niño con lengua  de trapo bilingüe que observarás todo lo que ves y, a tu manera, analizarás todo lo que oyes y acabarás siendo, como tus padres, un personaje  con mucho criterio y con las ideas claras.

 Así que, querida Loreto, querido Alex, cuidado con recurrir a los azotes en el culete cuando no obedezca porque os puede decir: “Mamá, papá, si no se debe pegar a los niños, menos a los hijos”. Paciencia con la comida y con expresiones del tipo “anda cómetelo que está muy rico” porque existe la posibilidad de que os conteste : ” Papi, mami,  vosotros y yo tenemos gustos distintos”.

En nombre de todas las tías adoptivas de Asturias (Ana, Eugenia, Almudena, Aida y yo misma) muchas felicidades y, por favor, volved pronto. Tenemos ganas de conocer a Daniel.

domingo, 23 de septiembre de 2012

CUANDO VUELVEN LOS FANTASMAS DEL PASADO


Mi hijo tenía solo ocho años. Estaba cenando y protestó porque  no le gustaba el pescado. Su abuelo censuró su actitud recordando su propia niñez. “Cuidaba un rebaño de ovejas y mi dieta para todo el día era un trozo duro de pan y una loncha de tocino revenido, bastante peor que el que tu madre utiliza para les fabes o los garbanzos”.

Mi hijo levantó la vista del plato y preguntó ¿mamá a que eso no es verdad? Me reí y traté de explicarle, en una versión infantil acorde a su edad, la historia de su abuelo. Un niño extremeño que, pese a estar rodeado de fincas con trigo, melones, olivos, tomates, higos, melones, sandías… pasaba literalmente hambre. Un adolescente que tuvo que emigrar de su tierra para labrarse un futuro.

Contada la historia y conmovida por la cara triste de mi hijo traté de quitarle un poco de dramatismo a la situación que se había generado. Le di un beso y afirmé con contundencia que “la historia de su abuelo pertenecía a un pasado muy lejano en el que habían pasado cosas muy injustas que ya nunca se iban a repetir”.

Hoy, una década más tarde, no me atrevería a decir lo mismo. El presente de muchas personas se está empezando a parecer al pasado de nuestros padres y el futuro, al menos el inmediato,  es cada vez más incierto para una gran mayoría. Muchas personas comen y se cobijan bajo un techo hoy, pero no saben si podrán hacerlo mañana.

Decía Roosevelt que «la prueba de nuestro progreso no es si añadimos más a la abundancia de aquellos que tienen mucho; es si proporcionamos suficiente a aquellos que tienen demasiado poco». Es más que evidente que, poco a poco, retroceso a retroceso, se está configurando una sociedad totalmente dual. Apenas queda espacio para una clase media. Una esquina confortable está ocupada por los poderosos, los de los grandes sueldos y gran patrimonio; el resto del sitio por los que tienen muy poco o incluso ya nada.

Y de cita en cita, recurro a Mario Benedetti para hacer mías algunas de sus palabras: "Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas." Nuestra sociedad llevaba años experimentando cambios profundos que habían generado un entorno más equitativo y justo. Iniciativas como la Ley de Dependencia, el  Salario Social Básico etc son algunos ejemplos de ello. Una mayoría nos preocupábamos, solidarizábamos y aportábamos para ayudar a las personas que carecían de recursos económicos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Hoy, desafortunadamente, se están invirtiendo los porcentajes. Cada día son más los que tienen necesidades básicas sin cubrir y las políticas neoliberales lideradas por Alemania y seguidas con total sumisión por España no un buen presagio para que esto cambie a corto plazo.

Cada vez que Soraya Saenz de Santamaría, acabada la reunión del Consejo de Ministros, da a conocer medidas nuevas de ajuste y las define como “inevitables” me da ya la risa y pienso: esta gente eleva a categoría de verdad absoluta la ironía de Groucho Marx cuando dijo aquello de que “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

No sé si volveremos a la dieta de un trozo de pan con una rebanada de tocino para todo el día, pero sí sé que no puedo decirle a un niño que eso pertenece a un pasado lejano e injusto que no volverá a repetirse. Los fantasmas del ayer merodean sin descanso a nuestro alrededor y, parafraseando a Martín Luther King, “lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos”.

Como hoy me ha dado por las citas concluyo con una de Mariano José de Larra. “El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.” Mayoritariamente se está empezando a creer que todo lo que está sucediendo es inevitable y eso es realmente preocupante para la democracia.

martes, 4 de septiembre de 2012

MARIGEL


La conocí a finales de los años 80. Yo rebuscaba en el concejo de Caso ideas, iniciativas, personas sobre las que escribir reportajes para La Nueva España. Y allí estaba ella llena de entusiasmo y energía; peleando para que no se perdiera la tradición de elaborar el queso casín; participando activamente en el Certamen anual de la Collada de Arnicio y en cualquier otro evento que contribuyera a divulgar las bondades de este gran producto.
Por su mirada franca, su sonrisa afable y  su gran carácter, Marigel Álvarez es el tipo de persona que, aunque pasen muchos años, nunca llegas a olvidar. Y el tiempo me lo demostró cuando, tras un largo periodo sin contacto alguno, nos reencontramos en la Consejería de Medio Rural y Pesca del Principado de Asturias.
Personas como Marigel convierten en verdad absoluta aquello de que todo es posible si crees y peleas por conseguirlo. Gracias a su perseverancia y también a la buena gestión realizada -primero como jefa de servicio y más tarde como Directora General de Agroalimentación- por Tomasa Arce, el Queso Casín, cuenta desde el año 2006 con el distintivo de calidad  Denominación de Origen Protegida.
Cuando me reencontré con Marigel, hacía poco que había fallecido su marido Pepe Luis. Los ojos aún se le humedecían al recordar la ilusión con la que ambos habían emprendido el proyecto de “Reciegos Agroturismo”, un sueño compartido que aún estaba sin concluir. Y del dolor sacaba la fuerza y la tenacidad para seguir haciendo frente a las dificultades que entrañaba la finalización de las obras pendientes.
Y desde luego lo consiguió. En 2006, en pleno corazón del Parque Natural de Redes, abría sus puertas “Reciegos Agrotuismo”, un coqueto hotel rural de ocho habitaciones decoradas con un exquisito gran gusto que se complementa con una quesería y una agrotienda en la planta baja.  

Desde aquí mi más sincera enhorabuena a Marigel por la medalla de plata de Asturias que le entregarán el viernes. 

lunes, 20 de agosto de 2012

A MI RITMO POR LAS CALLES DE A CORUÑA


Siempre me gustó recorrer las ciudades cuando aún están medio dormidas. El ritmo de su despertar me aporta sensaciones que, a veces, son difíciles de describir; pero que siempre son positivas. Este domingo, A Coruña apuraba los últimos flecos de las fiestas “María Pita 2012”. Desde la Avenida San Andrés, donde se ubica el modesto hotel donde me he hospedado, decido comenzar a caminar. Pese a que son las 9 de la mañana, las calles están casi vacías. Pienso: puede que la gente esté  agotada de tantos días de ajetreo.

Tomo rumbo a la Plaza de Pontevedra y desde allí hacia la Avenida Marina. Algunas personas pasean a sus perros o compran la prensa, otras cuantas, madrugadoras como yo, toman un café saboreando los tímidos rayos matinales del sol. ¡Qué bonita y distinta se ve la ciudad en estas circunstancias!

Cruzo la Avenida Marina para acceder a los Jardines Méndez Nuñez y me encuentro con una exposición titulada “O país das vacas” realizada por Xurgo Lobato. Son varios cubos gigantes en los que, a través de fotos y textos de personas significativas, se va describiendo la importancia social y económica que tiene la vaca para Galicia. Y me digo: para Asturias también…

Uno de los cubos tiene fotos de la Feria de Silleira y me invaden recuerdos gratos asociados con gente inmejorable: Servanda, Lalo, Ibo, Alberto, Tomi, Eduardo, Azucena…Recapacito y me digo, pese a todo, que afortunada soy. El camino de mi vida, al igual que el de otras muchas personas, está repleto de encuentros y desencuentros, de momentos gratos e ingratos. Me invade una melancolía sana. Nada, por duro que sea, podrá eclipsar nunca determinadas emociones que siento al recordar.

La ciudad da sus primeros bostezos. Sigo oteando los cubos y me encuentro con una grata sorpresa de un restaurador, Flavio Morganti del Restaurante Galileo, que elogia a la vaca y practica activamente políticas de igualdad. Escribe Flavio que la vaca es “xer xeneroso, piar fundamental da dieta atlántica e do norte”. Y que “da sua base nacieron as cocinas mais importantes do mundo”. Pero desgraciadamente añade: “a suas carnes, superiores en calidade a do castrado boi, veñen maiormente vendidas baixo un falso nome, claro senal dunha sociedade machista e irreverente que asocia o nome da vaca a algo negativo, quedando equivocadamente como estándar taurino de calidades de toros e bois”.

Sonrío y pienso en María José Ramos y en Les Comadres. Seguro que les gustaría el texto. ¿Y si les propongo que, a través de Facebook, recomienden este restaurante? Este Falvio Morganti, al menos por escrito, denota sensibilidad con el tema de la “invisibilidad femenina”.

A escasos metros, también en Jardines Méndez Nuñez, tropiezo con la XXI Feria do Libro de Ocasión y un poco más allá el recinto donde todos los años se celebra el Encuentro de Casas Regionales. El es día de Cantabria. Asturias ha sido más precoz. Celebró su día el 4 de agosto, coincidiendo casi con el inicio del programa de fiestas “María Pita 2012”. No puedo evitarlo y busco el stand de mi tierra, mi bandera y  mi gente. Tomo un culete de sidra y, de nuevo, recuerdo personas y momentos gratos: Eugenia, Ana, Valentín, Loreto….

Pienso: es hora de tomar un café. Enfilo la calle Real, tuerzo en la rua Bailén y finalmente deslizo mis pasos por la rua franja para desembocar en la plaza del Ayuntamiento. Tomo asiento en una cafetería desde donde contemplarla fachada de un Ayuntamiento que siempre me gusto y en la que reza la leyenda “Casas Consistoriales de la muy noble y leal ciudad de La Coruña. Cabeza, guarda y llave, fuerza y  antemvral del reino de Galicia”.

La plaza, en obras, se va poblando, poco a poco. El grupo musical “Mamá Cabra” atrae la atención de la gente. Niños y niñas se acercan al escenario mostrando sonrisas radiantes y dejando que sus pies vibren  al ritmo de la música. La ciudad está ya totalmente viva y yo relajada por haber compartido, a mi ritmo, la peculiar forma en la que iban despertando sus calles.

jueves, 2 de agosto de 2012

VERANO DE CRISIS


El sol, de momento, sale todos los días, pero no calienta con la misma intensidad para todas las personas. Conclusión: estamos ante un verano atípico que cada cual organiza teniendo en cuenta la situación que le toca vivir. La crisis económica ha obligado a rediseñar planes y a buscar estrategias para intentar, pese a todo, ser un poco más feliz aprovechando lo poco que aún es gratis en nuestro país: el sol y la playa.

De Gijón a Ferrol, en un vagón de FEVE, se van sucediendo en mi mente recuerdos y vivencias asociadas a las estaciones y los apeaderos que voy dejando atrás.  Jorge Manríquez en las coplas a la muerte de su padre utilizaba la metáfora del cauce del río para describir la trayectoria de la vida humana. En el momento actual, a mí esa trayectoria se me antoja como un tren sin itinerario, ni estación definida a la que arribar, que va cargado de gente a la  que no le importaría que descarrilara.  Y es que de tanto utilizar puntos suspensivos se empieza a añorar la aparición de algún punto y aparte que dé sentido a nuestro presente y aporte un poco de esperanza a nuestro futuro.

El tren discurre por territorio asturiano y hace sus primeras pausas en distintos apeaderos: Veriña, Aboño, Xivares, Perlora, Candás, Regueral, Zanzarborní, Gudín… Es precisamente en este último, mientras contemplo por la ventanilla las instalaciones de Arcelor Mittall, donde me atrapan recuerdos asociados a mi infancia. En las playas de Gijón y Perlora, no sabría decir en cuál de ellas primero, tomé contacto por primera vez con la arena y el agua salada del mar. Tendría 7 u 8 años, luego nos situamos en finales de la década de los años 60. Era la época de la mesa, la sombrilla, las sillas de camping, la tortilla y los filetes empanados. Para mí siempre una fiesta y motivo de alegría.

Saltando al ritmo de las olas, haciendo castillos de arena, en definitiva gracias al lenguaje universal de los juegos infantiles hice mi primera amiga francesa. Hablábamos distinto, pero reíamos con la misma intensidad. Fue una amistad fugaz, lo que dura un verano, pero se quedó en el inventario de los recuerdos felices que nunca olvidas. Pienso en ella. ¿Seguirá viviendo en París? ¿Habrá votado a Holland? Yo no he votado a Rajoy, pero soy una víctima más de sus políticas.

Mis primeras jornadas infantiles de playa solían jalonarse con el ritual de cenar unas sardinas en Candás o en Gijón antes de regresar a la cuenca minera. Y es que eran tiempos difíciles, pero de conquistas. Gijón y Avilés eran más grises y sucias que ahora, pero había trabajo. La gente, año tras año, iba progresando y adquiriendo más bienestar social. Como diría la suegra de Azucena eran pasos pequeños, pero siempre hacia delante y para mejor. Hoy las ciudades son más ecológicas y medioambientales, pero la gente camina con  la tristeza que produce la resignación de aceptar que caminamos hacia atrás, siempre hacia un poco peor.

El tren arrancó a las 7.30 horas.  Son ya las 11.30 y acabo de sobrepasar Ribadeo. Me adentro en territorio gallego y de nuevo reaparece mi infancia. Ferrol, hacia donde me dirijo, y Betanzos son dos localidades de ese pequeño universo infantil que nunca has olvidado. Y lo son por anécdotas relacionadas con dos animales muy distintos: un perro y un besugo.

En Betanzos, siempre jugando con un montón de niños y niñas, me acerqué más de lo debido a un perro que estaba reglamentariamente atado y las consecuencias fueron bastante trágicas. Hubo que salir corriendo hacia el ambulatorio más cercano, me inyectaron la vacuna antitetánica y tuve que traer el brazo vendado el resto de las vacaciones.

Habíamos viajado a Galicia en aquel  SEAT-850 color verde botella, acompañados lógicamente de la sombrilla, la mesa, las sillas y una cocina de camping gas en la que mi abuela improvisaba suculentas comidas de verano en cualquier playa. Una tarde decidimos visitar el puerto de Ferrol para ver cómo entraban los barcos con el pescado. De regreso hacia el coche nos encontramos con un enorme besugo en el suelo que algún pescador había perdido por el camino. Ante la imposibilidad de devolverlo a su propietario y una vez comprobada la frescura del ejemplar, mi abuela improvisó una sabrosa cena con sabor a mar.

Eran tiempos de mirada infantil. Hoy son tiempos de mirada adulta y el destino me ha unido de nuevo a esta localidad gallega. Cuando vengo me alejo de los perros que no conozco y  no como besugo, me limito al caldo gallego, empanada, raxo, navajas, berberechos, mejillones o un simple bocadillo casero en la playa de Valdoviño. Los  lugareños dicen que siempre fue la de los pobres porque los más pudientes preferían otras del amplio litoral gallego. Y cuando les escucho suelo decirme: ahora entiendo porqué me gusta esta playa aunque el agua esté condenadamente fría….

Y, por el momento, aquí finaliza mi prosa de hoy que trata de ser intimista y transmitir el sabor agridulce del verano y la crisis. 

jueves, 12 de julio de 2012

MI QUERIDA ESPAÑA


Últimamente los acontecimientos negativos se desencadenan tan vertiginosamente en nuestro país que el ambiente comienza a ser irrespirable. El miércoles regresaba de Madrid con sentimientos contradictorios: henchida de orgullo por la gran respuesta de apoyo al conflicto de la minería; preocupada y triste ante las nuevas medidas económicas anunciadas por Mariano Rajoy. Y hoy con la expresión de la “diputadilla” Andrea Fabra ­-difundida ampliamente en las redes sociales y que no voy a reproducir por aquello de hacer de un poco más de educación que ella- he sentido cabreo e indignación.

Con este coctel de sentimientos me enfrento a esta pantalla en blanco a la vez que escucho una canción de Cecilia que se me antoja muy acorde para la ocasión: “Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra. De tu santa siesta ahora te despiertan versos de poetas. ¿Dónde están tus ojos? ¿Dónde están tus manos? ¿Dónde tu cabeza?”. Muchas personas tarareamos esta canción en los años de la transición democrática de este país con alegría e ilusión. Hoy la transición es económica y yo la tarareo con tristeza, intentando encontrar respuestas a los interrogantes de la estrofa.

Pienso en la Plaza de Colón, en el Paseo de la Castellana, y me respondo: los ojos, las manos y la cabeza de la sociedad minera de Asturias, Castilla y León, y Aragón estuvieron allí. Pero desgraciadamente tenemos un Gobierno que en solo unos meses se ha quedado sordo y ciego. Sólo eso explica que,  en vez de tender puentes para solucionar el conflicto de la minería, dedicaran  la jornada a anunciar nuevas y aterradoras medidas de ajuste que, para no variar, castigan a los más débiles.

Y me duele que lo hagan desde la inmunidad de una mayoría absoluta que nunca antes en democracia había sido tan mal utilizada. Estamos ante una mayoría parlamentaria que solo piensa y toma medidas positivas para una minoría, la minoría con la que ellos se identifican y a la que incluso hasta pertenecen.

Se consigue dinero para rescatar a la banca, pero no hay calderilla para garantizar hasta el 2018 los puestos de trabajo de la minería. Aprueban amnistía fiscal pensando en amigos y conocidos porque para recaudar lo mejor es subir  el IVA, reducir las prestaciones del desempleo, eliminar la paga extraordinaria de los funcionarios…

Nunca en tan poco tiempo un Gobierno dilapidó tan rápido la confianza de muchas personas que ingenuamente depositaron su confianza en el Partido Popular. Digo ingenuamente porque en los últimos meses estoy cansada de sorprenderme con gente que, desesperada con todo lo que está ocurriendo, se lamenta públicamente de haberles votado.  Aunque pueda tratar de comprenderles y, desde luego, tengan todo mi respeto democrático, ello no me sirve de consuelo porque vaticino que aún nos quedan tres años de horribles pesadillas.

Concluyo exigiendo a la di-pu-ta-di-lla (lo separo en sílabas para que quede clara la consideración que me merece) Andrea Fabra que renuncie a su escaño en el Congreso: Con su falta de respeto y su mala educación  ha dejado muy clarito que para ella las penurias de la población española es una cuestión totalmente anecdótica y secundaria.

lunes, 9 de julio de 2012

SÍ, VEREMOS A LA SOCIEDAD MINERA CAMINAR LAS CALLES DE MADRID


Leo estupefacta la información que ha compartido en Facebook Juan Carlos Puente Pinto  sobre el despliegue policial que el Ministerio de Interior tiene previsto en Madrid para los días 10 y 11, coincidiendo con la llegada de la Marcha Negra y la posterior manifestación delante del Ministerio de Industria. Parece ser que, al margen de la plantilla que ya tiene destino en Madrid, movilizará otros 7.000 efectivos y que ponen a disposición 2.000 soldados para que actúen en caso de emergencia.

Son datos llamativos y sorprendentes que rezuman, como mínimo, un fuerte olor a intimidación. Profundizando aún más, me atrevería a decir que tanto despliegue de medios policiales me recuerda la represión de viejos tiempos. En definitiva, una planificación muy acorde con los pasos hacia atrás que en materia de bienestar social está recorriendo España.

Con el permiso de Victor Manuel, desde aquí, modifico el estribillo de aquella canción de la transición que dedicó a “La Pasionaria” para decirle al Ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, y al mismísimo Presidente del Gobierno Mariano Rajoy: “Sí, veremos a la sociedad minera caminar las calles de Madrid”. España entera sentirá la fuerza de nuestro espíritu peleón y nuestra capacidad de adherirnos a las reivindicaciones que consideramos justas.

Son muchos los ojos puestos en esta movilización. La población nacional e internacional observa con admiración el espíritu de lucha de la minería y sé que no les defraudaremos. Asturias entera estará el día 10 secundando la entrada de la Marcha Negra en la capital de España y el 11 la concentración en el Paseo de la Castellana. Muchos y muchas de presencia física, todos y todas con el corazón. 

sábado, 7 de julio de 2012

LAS ABUELAS DE LA PLAZA DE MAYO


Por fin los tribunales argentinos han hecho justicia condenando al exdictador Jorge Rafael Videla a 50 años de cárcel por el robo sistemático de bebés durante la última dictadura militar argentina (1976-1983). Esta sentencia tiene para mí un especial significado porque es la consecuencia del empuje y del coraje de un gran colectivo de mujeres: las Abuelas de la Plaza de Mayo.

Tenía yo solo trece años cuando esas mujeres con pañuelo blanco captaron la atención de mi retina y también de mi corazón. Treinta y cinco años más tarde tuve el privilegio de conocer en persona a Estela Barnes de Carlotto, presidenta la Asociación Abuelas de la plaza de Mayo. Fue  con motivo de la presentación de un libro que recoge el trabajo realizado por la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) financiado por el Gobierno del Principado de Asturias a través de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo. Viéndola y escuchándola se reafirmaron aún más los sentimientos de respeto y admiración que proceso hacia este colectivo.

Escucharla hablar de su hija Laura, secuestrada en 1977 y mantenida con vida en el centro clandestino de detención La Chaca en la ciudad de La Plata hasta que dio a luz, y del nieto al que sigue buscando incesantemente sin derramar una lágrima me llevó a la conclusión de que el sufrimiento puede hacer fuertes a las personas.

Cuando Estela rememora su incorporación al movimiento “Abuelas de Mayo” repite “éramos un grupo de mujeres llenas de dolor, sin saber que hacer, con miedo”. Las lágrimas de Estela y del resto de las Abuelas de Mayo fueron cristalizando. Y metafóricamente esa materia acuosa se transformó en cuarzo, cristal de gran dureza cuya estructura interna muestra un estado de perfección y equilibrio y que la medicina alternativa utiliza en la lucha contra el dolor y los padecimientos. Eso es lo que han hecho ellas desde la unidad y la solidaridad.

Según datos estimativos  de distintas organizaciones humanitarias, 105 niños robados durante la dictadura argentina han recuperado su identidad. Eso nunca hubiera sido posible sin las Abuelas de la Plaza de Mayo, sin la constancia y la energía que invirtieron en reipuestvindicar, en hacer oír su voz, en desarrollar estrategias para conseguir sus objetivos.

Muy a su pesar aún quedan más de 400 denuncias pendientes y unas 300 familias han depositado datos en bancos de ADN con la esperanza de recuperar a sus hijos y nietos robados. La sentencia contra el exdictador Jorge Rafael Videla es un estímulo en el sendero de la  infatigable búsqueda de la verdad que, desde 1977, vienen recorriendo este gran  colectivo de mujeres.

Existen paralelismos curiosos. Mientras en España, tras la muerte de nuestro dictador en cama, dábamos nuestros primeros y  tímidos pasos hacia la democracia; en Argentina estas aguerridas mujeres unían sus fuerzas contra uno de los aspectos más amargo y oscuro de la dictadura argentina: el robo sistemático de bebés.

Cuarenta años más tarde, es la población española la que descubre una página de su historia que tiene cierto grado de similitud con lo acaecido en Argentina. Así se habla ya de que entre los años 1960 y 1990 se produjeron en España cerca de dos millones de adopciones nacionales y una gran parte mediando un pago. Se estima que un 15% de esas adopciones pueden tener su origen en el robo del recién nacido a su madre, mediante engaño, en clínicas y hospitales de todo el país, para posteriormente ser vendidos a sus padres adoptivos.

Lo que sí está claro es que la perseverancia de las Abuelas de la Plaza de Mayo por encontrar la verdad, porque se hiciera justicia, marca un antes y un después. Su lucha se ha convertido en un referente y un modelo para el resto de la humanidad. Ahora toca apoyar a las distintas asociaciones españolas que luchan por recuperar a sus bebés para que aquí también se haga justicia y no queden impunes acciones tan aberrantes como las que supuestamente llevó a cabo Sor María.

jueves, 28 de junio de 2012

INSOMNIO


Tanta prima de riesgo, tantos ajustes en sanidad, el IVA que se nos avecina, el índice de paro… nos acaba produciendo, día sí y día no, insomnio. Es como estar participando en una carrera sin fin en la que se consume demasiada energía y en la que, a fuerza de no vislumbrar la meta, vamos perdiendo tono muscular.

Como consecuencia de la teoría y la práctica neoliberales, la solidaridad está hoy herida de muerte. Al amparo de la tan cacareada globalización y de las reglas de los mercados se va configurando una sociedad cada vez más dual. De un lado, los especuladores que sencillamente esperando el momento más oportuno continuarán enriqueciéndose a costa de las desgracias del conjunto de la humanidad; de otro, la creciente miseria de quienes no tienen herramientas para hacer frente a los ataques presentes y futuros de la crisis.

Y como consecuencia se ha instalado en el ambiente una dañina resignación. Por momentos, la sociedad parece entregarse libremente y ponerse en manos de la voluntad de los mercados. Proliferan expresiones del tipo: es inevitable, no hay más remedio que conformarse, hay que adaptarse a la nueva situación, nada volverá a ser como antes…

La conformidad, tolerancia y paciencia de la población ante todas las adversidades e incertidumbres que nos rodean se me antojan realmente preocupantes. Solo algunos acontecimientos aislados, como las movilizaciones mineras, me hacen albergar la esperanza de que la sociedad despierte de su letargo para reivindicar y reconquistar la equidad y justicia que hemos ido perdiendo por el camino.


El discurso neoliberal se ha hecho fuerte y las instituciones políticas (en algunos casos como  la de Merkel y Rajoy de forma totalmente voluntaria y por convencimiento ideológico) cada vez menos combativas contra la actuación corrosiva de especuladores y mercaderes. Ahora todo se permite y se justifica con una expresión muy corta: “existen problemas estructurales”.  Y con ese argumento se multiplican los despidos, se abaratan los sueldos, se amplía la jornada laboral sin ninguna contraprestación económica adicional, se reducen servicios públicos básicos como la sanidad y la educación  etc.

Recuerdo con nostalgia los tiempos en los que se debatía sobre la reducción de la jornada laboral como posible sistema para reducir el paro. Digo nostalgia porque era un planteamiento que me gustaba. Y sobre todo, demostraba que había una inquietud sincera por encontrar soluciones a un problema tan acuciante como es el reparto de un bien cada vez más escaso como es el trabajo.

Ya en 1997 especialistas como  Hans Peter Martin y Harald Schumann calculaban que de continuar la tendencia del momento se llegaría a un punto en el que el 20% de la fuerza laboral global bastaría para mantener en marcha la economía. El 80% restante se convertiría en una categoría que denominaban “económicamente redundante”. No sé si hemos llegados a esos porcentajes, pero a tenor de los datos del paro en España todo parece caminar en esa dirección.

La humanidad está hoy en una verdadera encrucijada. Como describe Zygmunt Bauman en su libro “En Busca de la política”, “el mundo contemporáneo es un recipiente colmado de miedo y frustración que buscan desesperadamente una vía de escape común”.

Y esa vía de escape solo puede venir atacando el verdadero “problema estructural” que tiene nuestra sociedad que, desde mi punto de vista, es una redistribución cada vez más injusta y desproporcionada de los bienes existentes.

Y como pese a todo, me resisto a sumirme totalmente en el pesimismo, concluyo compartiendo con las personas que desconozcan esta historia, la decisión adoptada por el Presidente de Uruguay, José Mújica,  al que ya apodan como el Presidente más pobre del mundo. Gana 12.500 dolares al mes, pero dona el 90% a fondos sociales. Su único patrimonio es un viejo Volkswagen y vive en una humilde chacra.

Cuando le preguntan responde: “Con ese dinero me alcanza, y me tiene que alcanzar porque hay otros uruguayos que viven con mucho menos”. José Mújica sigue viviendo en su chacra a las afueras de Montevideo, en Rincón del Cerro, tal como prometió antes de convertirse en presidente y acompañado de su esposa, la senadora Lucía Topolansky, que también dona parte de su sueldo, y su perra Manuela, un animal sin raza de la que presumir.

Fiel a sus ideales, Mujica ha propuesto donar las jubilaciones presidenciales -las grandes sumas de dinero que cobran los ex presidentes constitucionales de su país- para fines sociales.

 ¿Os imagináis lo que podría suponer que este fuera el modelo a seguir por la mayoría de presidentes y presidentas del mundo? Sé que es una utopía, pero soñar, de momento, sigue siendo gratis. Buenos días. 



lunes, 25 de junio de 2012

LO QUE SE ESCONDE DETRÁS DEL SILENCIO


Esta tarde en la Plaza Mayor de Gijón, frente al Ayuntamiento, un minuto de silencio. Con nuestros labios sellados mostramos respeto la víctima, repulsa hacia la violencia de género  y una contundente condena hacia el agresor. Resulta curioso lo polisémico que puede llegar a ser el mismo gesto y las miles de interpretaciones que se pueden hacer al respecto.

Llevo días sin generar ninguna entrada en mi blog. Podría interpretarse mi silencio como que soy una bloguera vaga, pero no es así. Sencillamente necesitaba una pausa reflexiva en mi vida que me aportara nuevas fuentes de inspiración para escribir.

El mutismo colectivo de la Plaza Mayor de Gijón y una amiga entrañable que definió su actitud silenciosa como técnica cobarde ­-cuando yo sé que no lo es-­­ han sido las dos fuentes de inspiración para que ahora esté delante del teclado escudriñando sobre la polisemia del silencio.

El silencio puede ser una gran virtud, pero también un gran defecto sobre el que quiero reflexionar. Escribía Unamuno que, a veces, “el silencio es la peor mentira”. Y Mahatma Gandi que “lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”. 

Callar puede ser prudente, pero también contraproducente y generar un mal mayor. En ocasiones la persona silente no tiene conciencia de estar obrando mal. Un  padre  prescinde de hablar de su mujer fallecida porque considera que evita dolor a sus hijos. Sin embargo ese silencio se convierte, como decía Unamuno, en la peor mentira ya que se traduce en la ausencia de recuerdos que son necesarios para su desarrollo y equilibrio emocional.

Particularmente considero que en la era postmoderna que nos ha tocado vivir hay demasiados silencios. La gente calla, camina hacia delante como puede y tiende cada vez más a mirar hacia otro lado ante las injusticias que le rodean. Solo unos pocos “quijotes”, tipo a los mineros, se resisten, son capaces aún de organizarse y plantan cara al sistema.

¿Qué nos está pasando? La respuesta perfectamente explicada la encontré leyendo al sociólogo Zygmunt Bauman, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010. Para explicar el problema de nuestra sociedad contemporánea recurre al término Unsicherheit, palabra alemana en la que se fusionan tres españolas: incertidumbre, inseguridad y desprotección.

Argumenta Zygmunt Bauman que estos sentimientos que atenazan a la humanidad son un impedimento para instrumentalizar remedios colectivo; que las personas preocupadas y que temen por su futuro no son verdaderamente libres para enfrentar los riesgos que exigen una acción colectiva. Yo añado: se refugian en su particular silencio.

No se me ocurre mejor manera de cerrar esta pequeña reflexión que reproduciendo literalmente un párrafo que el mismo autor escribe en su libro En busca de la política:

No llegaremos muy lejos sin hacer que regresen del exilio ideas como el bien público, la sociedad buena, la equidad, la justicia, esas ideas que no tienen sentido ni no se las cultiva colectivamente.”

Y de cosecha propia: rompamos nuestro silencio individual para convertirlo en un grito colectivo.

lunes, 18 de junio de 2012

TU LUCHA ES MI LUCHA



Hombres, mujeres y niños. Un total de 50.000 personas abarrotamos ayer el parque Dorado  para mostrar nuestro apoyo a la lucha que mantienen los mineros por el futuro del sector. De la Felguera a Sama unas veces reinó el silencio; otras el estruendo de los petardos,  la  algarabía de aplausos… Y siempre una solidaridad franca y sincera.

Como tantas otras veces a lo largo de la historia, el ambiente demostró que ser minero o minera es algo más que una actividad laboral. Es una manera distinta de entender la vida, una cultura específica que se ha ido transmitiendo de generación en generación. Podrán cerrar los pozos, reducir a la mínima expresión la actividad productiva, pero va a resultar difícil, por no decir imposible, que aniquilen esta cultura.

Mi bisabuelo materno, Felipe, fue minero. Mi abuelo también materno, un republicano andaluz al que el Gobierno franquista trasladó forzosamente al pozo Fondón. Mi padre, Juan Diego, un emigrante extremeño que encontró en las minas asturianas una alternativa laboral y la solidaridad que no había en el pueblo de terratenientes donde le tocó nacer. Mi tío, Marcelino, un vigilante jubilado que tuvo que falsificar su partida de nacimiento  para entrar a trabajar porque en casa no había para comer. Mi abuela materna, Gelina, una mujer de tantas que recogió carbón de las escombreras. Yo soy  la heredera de esa cultura de esfuerzo, lucha y, sobre todo, solidaridad.

Al igual que yo, miles de personas de las cuencas mineras asturianas tienen el legado de historias similares e incluso muchísimo más duras. Y creo no equivocarme al afirmar que toda esa gente tenemos en común el esfuerzo por transmitir a nuestros hijos los valores que nos han inculcado nuestros antepasados: apoyo a las personas que más lo necesitan, coraje y valentía ante las dificultades, capacidad de organización y de  lucha contra las injusticias…

Es la sociedad minera, una sociedad que no se arrodilla. Puede, en ocasiones, ser ruda en las formas, pero siempre noble en sentimientos.

Como ya escribí en mi anterior blog, nací en el valle del Samuño, me amamanté con la leche amarga de la huelga del 62, y soy, en definitiva, heredera de una cultura solidaria que imprime carácter y de la que me siento orgullosa. Así que pienso que la mejor manera de concluir, pensando especialmente en los mineros que mantienen su encierro en los pozos Candín y Santiago, es decir sencillamente: vuestra lucha es también mi lucha.

miércoles, 13 de junio de 2012

A LA SOCIEDAD MINERA…


Como si de una mayoría de edad se tratara la minería alcanza hoy su decimo octava jornada de huelga. La lucha aguerrida de la sociedad minera acapara la atención dentro y fuera de España. Millones de personas siguen expectantes el devenir de los acontecimientos. Se suceden ríos de tinta y raudales  de solidaridad.

Personalmente llevo días dándole vueltas a escribir algo sobre el tema en mi blog, pero el contexto me abrumaba.  ¿Qué podría yo aportar que no se haya dicho o escrito ya sobre la valentía, el coraje y el arrojo de los mineros?

La respuesta, quizás por demasiado sencilla, tardé en encontrarla. Nací en el valle del Samuño. Me amamanté con la leche amarga de la huelga del 62, año en el que vine al mundo. Crecí al calor de hombres y mujeres que lucharon denodadamente por la dignificación de las condiciones laborales, las libertades y la democracia. Soy, en definitiva, heredera de una cultura solidaria que imprime carácter y de la que me siento orgullosa.

Y ahí estaba la respuesta a mi interrogante. Mi pequeña aportación, a modo de homenaje, era reflejar por escrito el sentimiento de orgullo que me invade por pertenecer a una sociedad, la minera, que es única e irrepetible a la hora de afrontar colectivamente las dificultades. Si alguien sabe aparcar las diferencias y unirse ante una causa común de interés general, esa es la gente de las cuencas mineras asturianas.

Si la del 62 fue la primera gran huelga del régimen franquista, todo parece indicar que esta puede convertirse en la gran huelga del siglo XXI, convirtiendo de nuevo a la sociedad minera en vanguardia. Millones de ojos contemplan con envidia la unidad y la encarnizada batalla que mantienen por sus puestos de trabajo y por su dignidad. Y saben, aunque algunos quieran hacer ver lo contrario, que no son salvajes dinamiteros. Son hombres y mujeres con arrojo, coraje, valentía y una gran solidaridad. ¡Mucho ánimo!

domingo, 10 de junio de 2012

BELÉN CONTRA BELÉN


Este viernes haciendo zapping en mi televisor me topé de lleno con unas hermosas, a la par que sorprendentes, imágenes de los Picos de Europa. Las estaban emitiendo en el programa Sálvame Deluxe de Telecinco y me pudo la curiosidad. Subí el volumen y me enteré que se trataba un nuevo espacio denominado “Los ojos de Belén”, en el que se recoge el modo de vida de personas vinculadas a distintos sectores a través de la mirada de Belén Esteban.

Total, y resumiendo, que la “Princesa del Pueblo” se había trasladado hasta los Picos de Europa para compartir con José Bada todas y cada una de las tareas que rodean la elaboración del queso Cabrales, desde el ordeño de las cabras hasta el traslado del queso a la cueva para su maduración.

Aunque la ex de Jesulín no es santo de mi devoción y me parece un producto mediático prefabricado y de dudoso mal gusto, las audiencias son las audiencias y ella logra cuota de pantalla. Así que pensé: ¡Mira que bien para el Consejo Regulador del Queso Cabrales. Menuda publicidad!

Estaba yo destornillándome de risa viendo a Belén devorar con gran apetito chorizos caseros, interrogar inquisitoriamente a José Bada sobre su vida personal y sudar la gota gorda para llegar hasta la cueva, cuando se entabló una especie de diálogo en el plató sobre el problema de los  lobos en Asturias. Sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, Belén Esteban pontificó: “es que en Asturias sueltan a los lobos y se comen las cabras”. Naturalmente todo el mundo, incluido José Bada, la corrigió.

Aunque con bastante simpleza e ignorancia superlativa, lo cierto es que Belén Esteban logró captar la atención sobre un problema bastante desconocido en las ciudades y, por el contrario,  muy interiorizado en la zona rural: los ataques del lobo al ganado.  Estos ataques están considerados por los  criadores de ganado asturiano como la principal causa del abandono de la actividad pastoril. El debate entre ganaderos y conservacionistas es constante y genera un sinfín de conflictos.

Yo me pregunto, ¿se convertirá Belén Esteban también en la Princesa de las Cabras de Picos de Europa? En ese caso ¿aparecerá una princesa de los lobos?

No sé si es casualidad, pero mi MP3 empieza a reproducir “Mujer contra Mujer” de Mecano. “Nada tiene de especial/ dos mujeres que se dan la mano/ el matiz viene después/ cuando lo hacen por debajo del mantel”. Una bonita historia de amor. Ideal para evadirse de algunos conflictos enquistados como el del daño que provoca el lobo en la cabaña ganadera asturiana.

jueves, 7 de junio de 2012

RECORDANDO A MARI LUZ



Hoy la prensa nos sorprende con noticias luctuosas. Ha muerto el Alcalde de Parres, el compañero Millán, y también el que hasta hace poco fue el entrenador del Sporting, Manolo Preciado. Las dos muertes me conmueven y me embarga cierta melancolía. Se van dos seres humanos de ámbitos muy diferentes ­-el político y el deportivo- pero que, desde mi modesto punto de vista, tenían algo en común: ser buenas personas.

Como si de un acto reflejo se tratara me he puesto a pensar en todas aquellas  buenas personas que, por una u otra razón, se han cruzado en mi vida, con las que tuve la suerte de convivir y que han contribuido a enriquecer mi vida. Afortunadamente la inmensa mayoría sigue vivita y coleando. Sólo una de ellas, Mari Luz Rodríguez, al igual que Millán y Preciado, nos abandonó en el año 2009 y también en un mes de junio.
Mari Luz y su hijo, Alberto Sierra Rodríguez, perdieron la vida en un trágico accidente al volcar el tractor con el que circulaban en una pista forestal cercana a la localidad de Caldevilla de Acio, en Cangas de Narcea, la tierra que ella tanto amaba.
¿Quién era Mari Luz Rodríguez? Cuando me la presentaron, la Presidenta de la Indicación Geográfica Protegida Ternera Asturiana. Al poco tiempo, una amiga de esas que sabes que siempre puedes contar con ella.

Siempre sonriente, Mari Luz derrochaba energía positiva. Era una líder nata aunque ella, con la modestia que la caracterizaba, no quería admitirlo. Representaba como nadie los valores de mujer emprendedora y trabajadora.

 Por eso y por muchas más cosas, a propuesta de otra gran mujer,  la Consejera de Medio Rural y Pesca, Servanda García, se le concedió en el año 2005 la medalla de plata de Asturias. “Pero ¿qué he hecho yo para merecer esto?” repetía modestamente. Y nosotras, las chicas de Medio Rural, nos reíamos con su azoramiento porque estábamos convencidas de que existían miles de argumentos para justificar la decisión que había tomado el Consejo de Gobierno.

Mari Luz era única e irrepetible. No tenía dobleces. Miraba de frente y decía siempre lo que pensaba, aún a riesgo de generarse algún que otro enemigo. Se me antoja, al recordar su funeral, que son muchas las personas que comparten mis valoraciones. Cientos de personas con caras afligidas, lágrimas en los ojos la despedíamos hace ahora tres años en medio de un silencio sepulcral.

Hoy, al recordarla, mis ojos se siguen humedeciendo… Sé que, al igual que otras muchas personas, nunca la podré olvidar.

miércoles, 30 de mayo de 2012

UN NUEVO SIGNIFICADO PARA EL TÉRMINO BANQUERO


Un día soleado. Ideal para sentarse en un banco y leer la prensa. Y a eso he dedicado un tiempo esta mañana. A las mujeres siempre se nos dio bien eso de poder estar leyendo y, a la vez, escuchando las conversaciones que hay a nuestro alrededor. Eso practiqué durante más de media hora, haciendo así acopio de información escrita por periodistas e información oral transmitida por la tertulia que mantenían un grupo personas en el  banco de al lado.
A medida que avanzaba leyendo las escalofriantes cifras respecto a la situación de Bankia, tanto las correspondientes a su deuda como al dinero que tendrá que aportar el Estado para su rescate, y sobre la polémica generada en torno a la apertura de una comisión de investigación empezó a animarse la improvisada tertulia de al lado y, con mis ojos en el papel, puse también mi oreja a funcionar.
Hablaban de la subida de la prima del riesgo, de las recomendaciones de Europa de aplicar subidas al IVA. Cada uno a su manera, pero todos concluían lo mismo: nos seguirán apretando sin que sirva para nada. Una de la mujeres mayores añadió: “yo pagaría medicinas o aceptaría con gusto que me bajaran la paga que tengo si mi nieto encontrara trabajo, pero lleva el pobre tres años en casa y, por lo que veo, para seguir”.
Otra cambió de tercio y contó el caso de unos vecinos suyos que habían ido a retirar dinero al banco precisamente para dejárselo a un hijo que acaba de terminar todas las prestaciones del paro. “Se encontró con que los 60.000 euros que tenía ahorrados se los habían colocado, sin que el tuviera conciencia de ello, en eso raro, fondos de inversión riesgo o no sé cómo se llama, y no puede acceder al dinero. Vamos a tener que volver a guardar el dinero debajo de un ladrillo en casa”, sentenció.
Y así de una en otra se fue desencadenando la tertulia en el banco de al lado, sin que dejaran títere con cabeza y, sobre todo, expresando una tremenda frustración ante la situación que nos toca vivir. Pensé: los periódicos informan de estas cosas; conversaciones como estas de los sentimientos de las personas.
Y esa reflexión me llevó a otra sobre la definición de banquero. ¿Por qué banquero es solo el jefe de una banca o el jugador de una partida que lleva los naipes? Por devoción o por obligación los bancos de los parques públicos, es decir los asientos con respaldos, están cada vez más llenos de gente. Digo por devoción porque puede ser un lugar de encuentro y ocio elegido libremente. Pero también digo por obligación, porque cada vez más parados y paradas los utilizan para evadirse de las cuatro paredes de su casa en la que se ven obligados a recluirse por falta de alternativas laborales.
Con esta nueva realidad igual podríamos proponer a la RAE que banquero o banquera significara también algo así como “personas que se sientan de forma habitual y continuada en los bancos públicos”. Y de paso recomendar a nuestros políticos que se sentaran, de vez en cuando, en un banco de estas características para no perder la referencia de lo que piensa y, sobre todo, lo que preocupa a la gente.
Vamos algo así como menos “banqueros de guante blanco” y “más banqueros del parque”  en la toma de decisiones.

sábado, 26 de mayo de 2012

ESTE BARCO TIENE UN GRAN CAPITÁN


Tras escuchar esta mañana la intervención del nuevo Presidente del Principado de Asturias,  Javier Fernández me he sentido orgullosa y satisfecha. Profundidad, reflexión, emotividad, humildad, sensatez, convencimiento, compromiso, ideología…. Si me lo propongo podría seguir añadiendo muchos más términos para describir lo que percibí tras el eco de sus palabras, pero prefiero resumirlo en que, por fin, siento que un gran capitán toma el timón de este barco, nuestra querida Asturias, que llevaba demasiado tiempo a la deriva.

Como él mismo se definió, este tímido en proceso de reconversión y además fotofóbico, logró arrancar un aplauso espontáneo del público asistente. Llegó a la fibra sensible de la gente porque sus palabras rezumaban sinceridad y humanidad. Y en el actual contexto de crisis esos dos atributos se asocian, casi de forma espontánea, a ESPERANZA.

Y el capitán tiene ya también equipo. Hoy la prensa recogía valoraciones de distinta índole (de fuerte perfil político para afrontar el ajuste; el gobierno posible, no el deseado). Personalmente no me disgusta lo de perfil político porque, al igual que nuestro Presidente, creo que gran parte de nuestra actual crisis está en “la inexistencia de un contrapeso político frente un sistema financiero confiado en su propia exactitud”. Pero yo añadiría que, además,  es un equipo de valientes.

Valientes porque: se enfrentan a una legislatura atípica al disponer solo de tres años para desarrollar su gestión; afrontan una situación económica  muy delicada; y reciben como herencia frentes abiertos con la inmensa mayoría de los agentes sociales de esta región. Son conscientes pues que se enfrentan a un riesgo de desgaste personal muy alto. De ahí mi consideración de valientes.

Este equipo tiene un gran capitán. En su estrategia confiamos el conjunto de Asturias porque de su éxito depende nuestro futuro.

jueves, 24 de mayo de 2012

PUNTO Y APARTE


Eufórica, pero extenuada. Al igual que mucha gente ayer no perdí ni un solo segundo de las siete horas del debate que se desarrolló en la Junta General del Principado de Asturias. Por fin “fumata blanca”, “habemus Presidentum” y su nombre es Javier Fernández . Asturias recupera la esperanza.

Recordando la votación de ayer he pensado: “por fin punto y aparte”. En ese momento se me vino a la cabeza un excelente artículo de Ángel Gabilondo sobre los signos de puntuación, que leí hace poco gracias a Servanda García que lo compartió en Facebook.

Escribe Gabilondo: “No es fácil saber puntuar bien. Uno no deja de aprenderlo. Ni de errar. Ni de necesitar mejorarlo. No lo es ni en la escritura ni en nuestra vida, ni en las relaciones personales, ni en las sociales o en las políticas”. Y en esas palabras encontré la argumentación perfecta para describir lo que, desde mi modesto punto de vista, ocurrió ayer en el Parlamento asturiano.

Gracias a la responsabilidad de la izquierda asturiana y a UPyD, puntuamos correctamente. Escribimos punto y aparte. Cerramos así una etapa extravagante de nuestra historia. Eliminamos un modelo de relaciones personales, sociales y políticas que nunca debió  desarrollarse.

Puntuar bien efectivamente exige un continuo aprendizaje, pero hay personas que prefieren seguir errando. Y eso también se percibió ayer en la calle Fruela con el discurso bronco de Cristina Coto, exento de autocrítica y perseverando en el error de culpar de lo acaecido a cualquiera, menos al Gobierno de Foro.
Si algo he aprendido en la vida es que casi nadie está en posesión de la verdad absoluta. Su verdad, la tuya y la mía, por muy fuertes que sean los argumentos de cada cual, siempre pueden admitir matices. Y la grandeza de las personas, de los líderes, se demuestra cuando son capaces de realizar las síntesis adecuadas para poder hacer compatibles la inmensa mayoría de las verdades individuales.

Eso es lo que espero de esta nueva etapa, que los líderes políticos de Asturias sepan aparcar determinadas diferencias en aquellos temas que son trascendentes para el desarrollo económico y social de nuestra región. Esto se puede hacer y no significa necesariamente renunciar a los principios ideológicos de cada cual. No es necesario perder la identidad para actuar con la responsabilidad que exige el momento actual.

Llegó la hora del consenso, del acuerdo, de la síntesis. Y todo eso debe tener como objetivo una solidaridad en cadena. Los que puedan sufrir efectos de posibles ajustes tienen que percibir que su sacrificio sirve para algo. Los que no tienen nada, los 100.000 parados de esta región, tienen que empezar a sentir que no están solos, que existe alguien que está dispuesto a ayudarles en esta larga travesía por el desierto en la que les ha sumido el actual contexto de crisis mundial.

Concluyo retomando otro párrafo del artículo de Ángel Gabilondo.”Nuestras relaciones también tienen mucho de relato buscado, más o menos bien puntuado. No cuidarse de ello supone el trastorno de los días y de las horas, de los momentos precisos, de los cambios de ritmo, de las pausas y de las escisiones e incisiones de nuestra existencia.”

Confío que por fin Asturias empiece a puntuar bien y eso se traduzca en una convivencia más armónica que nos permita superar con éxito los problemas más importantes.